Universal Assistance

UN VIAJE ÉPICO

Recuerdo en el 2006 mi primer viaje como mochilero por Europa. Tenía 23 años y mi única preocupación en ese momento era la de encontrar hospedaje. Corrían los meses de verano y Europa era una caldera, no sólo por la temperatura agobiante sino por la cantidad de gente que se abarrotaba en las habitaciones de los hostels, que más que habitaciones parecían salas de hospital, con filas y filas de camas cuchetas una al lado y encima de la otra. Recuerdo una habitación en Praga, en un hostel que se encontraba debajo de un puente medieval, en la cual dormí con 185 personas (no apreté un número de más; éramos 185 personas durmiendo en lo que parecía ser una cancha techada de algún deporte olvidado). Y si no encontraba cama, la bolsa de dormir en el piso y la mochila como almohada. Como pasó en Alemania, en pleno Mundial, en donde encontrar hospedaje era misión imposible. Recuerdo a un policía despertándome, y yo acostado en el piso de la estación de tren rodeado de cientos de mochileros en la misma situación. En fin, estaba solo, viajando por mi cuenta, sin grandes preocupaciones. ¿Seguro médico? ¿Qué era eso? Seguramente lo tenía ya que mis padres se habían encargado de eso.

EL VIAJE MÁS INOLVIDABLE DE MI VIDA

Casi diez años después de ese viaje de épicas proporciones, viví uno de los momentos más maravillosos que puede vivir un hombre: presenciar el nacimiento de su hijo. ¿Cómo podía ser que cinco minutos antes no conocía su cara, y cuando lo vi por primera vez, violeta, con la cabeza que parecía un cono de la vía pública, sentí el amor más grande que jamás había sentido? Estaba completamente enamorado de esa “cosa” que minutos atrás estaba protegido en la panza de mi mujer. Y ahora estaba allí, fuera de esa cáscara protectora, frágil y dependiente, preparado casi azarosamente para ser criado por mí. Ese chico de 23 años sin preocupaciones tenía que ser de golpe un hombre de 32 con un pequeño ser humano a su cargo. Nadie nos prepara para ser padres, y nadie entiende lo que significa serlo hasta no tener por primera vez en brazos a esa personita.
Muchas veces me había invadido el miedo de tener un hijo. No porque no me sintiera capaz de ser padre, sino porque veía un choque de compatibilidades con la pasión más grande que me mueve en la vida: viajar. “Cuando tengas un hijo, olvídate”; “¿Estás seguro de que quieres ser papá? Prepárate para los viajes a la playa a jugar con la arena”. Cuántas cosas que escuché. Y ahora estoy aquí, en Europa, emprendiendo un viaje aún más épico que aquél de mis 23: con mi mujer, mi hijo y nuestra perra. Y esto es sólo el comienzo. Pero que sea más épico no significa que tenga que ser más imprudente, y menos con un hijo. Por eso, una de las primeras necesidades que se me plantearon a la hora de organizar el viaje fue el seguro médico. Al fin y al cabo, esa personita de un año y medio, a pesar de que ya caminaba y se comunicaba, seguía estando bajo mi cuidado y mi responsabilidad.

¿POR QUÉ VIAJAR CON ASISTENCIA MÉDICA?

Si eres padre (responsable) creo que  no es necesario contestar esta pregunta. Más allá de lo legal (la UE, por ejemplo, exige, para ingresar en el Espacio Schengen, un seguro médico que cubra un mínimo de 40.000 dólares, y pueden no dejarte a entrar al país que visites si no demuestras que tienes contratado un seguro médico), la importancia de contratar un seguro médico pasa por la tranquilidad que a uno le brinda a la hora de viajar. La tranquilidad de saber que uno va a contar siempre con una atención personalizada y que si el anti viajero golpea a nuestras puertas con una intoxicación, o una herida, o un accidente, el cuerpo va a curarse y el bolsillo no va a desgarrarse.
Nosotros elegimos UNIVERSAL ASSISTANCE para esta aventura europea. No sólo nos cubre con un total de U$S40.000 en caso de enfermedades o accidentes, internaciones y estudios, sino que también nos brinda asistencia legal en caso de accidente, y nos da seguridad con respecto a nuestros documentos y equipaje ofreciendo asistencia en caso de extravío, e indemnización en caso de demora de los vuelos.

¿Y SI YO NO TENGO HIJOS Y ME APASIONAN LOS DEPORTES?

UNIVERSAL ASSISTANCE también tiene cobertura para ti. Son muchas las opciones de asistencia que ofrece el servicio de asistencia médica con cobertura en más de 150 países: para el aventurero, para el deportista, para personas de la tercera edad, según la zona geográfica, etc. Todo esto puedes hablarlo con un representante de Universal quien te ayudará en el proceso.
Así que no veas a la asistencia médica en viaje como un gasto sino como una inversión en tranquilidad, que, a la hora de viajar, es fundamental para desarmar la valija (o la mochila), ponerte las zapatillas y salir a descubrir todos los rincones, siempre acompañado.
Para más información visita el sitio web de Universal Assistance o haz click aquí para cotizar tu asistencia (link válido para argentinos) y elige el plan que más se ajusta a tu viaje.

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Written by Pie & Pata
Feliz es quien disfruta viajar en familia.