Sí, estoy de vacaciones

Tan acostumbrado estoy a escuchar esa pregunta que ya prefiero responder que sí. Me quedo con la alegría de la gente cuando le digo que estoy de vacaciones en familia que con la cara de incomprensión cuando intento explicar que estoy trabajando. El blogger, y sobretodo el blogger de viaje, está visto como una persona que vive de vacaciones, yendo de un lado a otro, siendo invitado por hoteles para disfrutar de sus spas, comiendo en los más ricos restaurantes.
Y suena lógico, porque es lo que el blogger de viaje muestra: el viaje. Al fin y al cabo, un pastelero te muestra la torta de chocolate finalizada; a ningún cliente que entra a comprar torta le interesa escuchar cómo fue el proceso para transformar unos huevos y harina en una obra de arte gastronómica. Dame la torta esa que tiene un Bob Esponja tallado a mano, quiero comerla, no me expliques como lo hiciste tan genial. Es más, seguro la torta de chocolate nació de un árbol. Si, lo mismo con un blogger de viaje. No me cuentes todo lo que hacés detrás de escena. Mostrame el lugar y decime lo lindo (o feo) que es.
Por suerte el trabajo de blogger está siendo cada vez más reconocido por las empresas que están buscando contar con estos “influenciadores sociales” a la hora de ofrecer sus productos y servicios. Pero también son cada vez más las personas que comienzan un blog de viajes porque creen que todo es pura diversión y poco trabajo. A esa gente va dedicado este posteo. No va dedicado a los que trabajan en una oficina y no comprenden que un trabajo sin horarios ni paredes es en definitiva un trabajo. No, va dedicado a los que dicen: “Voy a empezar un blog de viaje porque quiero vivir de eso”. Así que antes de meterse de lleno en esto, ALTO! Lean este artículo.
No entraré en detalles de “Cómo armar un blog de viajes” porque eso ya lo hice en este artículo: este. Acá les voy a contar un poco acerca del detrás de escena. Mi caso es un poco más particular porque hay un niño de dos años de por medio, y una perra. Así que si son solteros o una pareja sin hijos, la tienen un poquito más “fácil”, pero aún así, nada es fácil en este nuevo mundo al que quieren entrar.

UN BLOGGER DE VIAJE ES UNA PYME

 

Un blogger de viaje es algo así como una PyME: una pequeña y mediana empresa. Imagínense una agencia de publicidad. Tienen su equipo creativo que genera las ideas para los comerciales, tiene a los productores que se contactan con los clientes para ofrecer los servicios publicitarios o para recibir los pedidos, tiene a un director de redes sociales que maneja al equipo de redes que se encargan de todo lo que sea el espectro social de la empresa, tiene camarógrafos y directores de cámara que se encargan de filmar el comercial, tiene a un editor que se encarga de hacer el clip final de las publicidades, y así hasta los cadetes que se encargan de llevar papelería.
Bueno, supongo que todo eso está considerado un trabajo en el mundo “real”. Ahora imagínense que cada uno de ellos es de masilla y que los mezclamos todos y hacemos una gran bola: ese es el blogger. El que se encarga de la parte creativa, el que es productor, el que maneja las redes sociales, el que filma y saca fotos, el que luego edita… en fin, el que es la empresa misma. ¿Empiezan ahora a verlo como un trabajo en el mundo “real”? ¿Empiezan a entender que detrás de esa hermosa torta de chocolate decorada hasta el último detalle hay huevos y harina y todo un proceso de preparación? Ser blogger es tener tu propia PyME.

CÓMO ES EL PROCESO DE LLEVAR ADELANTE UN BLOG DE VIAJE

 
El lector, o el seguidor de las redes sociales, ve la foto final, o el video, o el artículo. Pero rara vez se pregunta cómo llegó ese pedazo de información ahí. (Nota aclarativa: acá estoy hablando acerca de los bloggers que toman esto como una profesión y no acerca de la gente que se va de viaje, sube un par de fotos a su Instagram, y piensa que está haciendo un blog de viaje. Estoy hablando de los que toman esto con seriedad y compromiso). Las fotos y los videos requieren un trabajo previo, un trabajo “durante” y un trabajo posterior.
El previo es la investigación de la locación: donde quiero tomar esa foto o filmar ese video, por qué la quiero tomar, qué quiero contar con eso y cómo quiero contarlo. Luego está el trabajo in situ, que es tomar la foto per se o filmar el video. A veces lleva poco tiempo y es la parte más entretenida, pero a veces esta parte también lleva mucho y requiere trabajo y paciencia. Para tomar esta foto del Lago Titisee en Alemania, por ejemplo, estuve en el lago desde las 6 de la mañana hasta las 8.30 para encontrar la mejor luz y encuadre.
LAGO TITISEE SELVA NEGRA
Dirán “dos horas y media de trabajo no es nada y menos en la naturaleza”. Exacto, en la naturaleza se disfruta mucho y dos horas y media no son nada, pero eso es solo para tomar la foto, nada más. Y finalmente está el trabajo posterior que incluye la edición y la publicación. La edición de una fotografía requiere cierto conocimiento de programas como el Lightroom (si uno lo quiere hacer profesionalmente, claro, sino no es necesario) y tiempo para poder darle el toque creativo final.
La edición de video es aún más compleja y a veces lleva horas y horas de trabajo para seleccionar los clips, editarlos, agregar efectos, etc. Y la publicación es un simple click, pero que requiere haber hecho una investigación previa acerca de los mejores horarios para publicar para que llegue a más gente. Y créanme que eso lleva mucho tiempo y estudio. Por otra parte, el blogger tiene que escribir los artículos, porque sino no sería blogger. No hay mucho que aclarar acerca de esta parte: sentarse a pensar qué contar, cómo contarlo, por qué contarlo, cómo hacer para que sea interesante, y simplemente escribir. Claro que si hasta Julio Cortázar tenía el síndrome de la hoja en blanco, ni se imaginan un ignoto blogger como yo. Pero bueno, eso son gajes del oficio. Luego está el tema de las redes sociales. Pero es tan importante que prefiero dejarlo para otra sección.

OTRA SECCIÓN: LAS REDES SOCIALES Y EL SEO

¿Qué sería de un blog sin redes sociales y un buen SEO? Sería lo mismo que una torta de chocolate oculta en un horno que está en una cocina cerrada con candado en el fondo de un restaurante sin puertas a la calle. ¿Se entendió el paralelismo? Hoy en día las dos redes sociales más importantes son Facebook e Instagram, pero también hay que estar presentes en Twitter, Pinterest, preferentemente tener un canal en YouTube, tal vez investigar algo de Google +. En fin… estar ahí, en la red, diciendo “estoy llevando a cabo un blog de viaje, vengan y conózcanlo”.
HACER UN BLOG CON HIJOS
Y las redes sociales para un blogger no son lo mismo que para un individuo. Al individuo le gusta que sus amigos y familiares lo sigan, vean sus fotos, ver sus fotos, chatear… en fin, lo usa como distracción y entretenimiento. Para el blogger las redes sociales no son entretenimiento. El blogger está del otro lado: del lado del que entretiene. Por lo tanto las redes para el blogger son parte de su trabajo: hay que generar contenido constante para mantenerlas activas e interesantes, hay que atraer seguidores, hay que interactuar constantemente con otros bloggers y con potenciales seguidores, hay que recorrer las redes y dar likes, escribir comentarios, ser parte de grupos en donde postear con asiduidad. En fin, utilizar todas las herramientas disponibles para estar presente y dar a conocer tu trabajo.
Pero el blogger no logrará atraer seguidores si no se toma al menos una o dos horas diarias para estar ahí, interactuando. Y hay que saber cómo interactuar y como postear dependiendo de la red social. No son lo mismo los 140 caracteres de Twitter que la fotografía o video del Instagram. No es lo mismo postear a la mañana de un domingo que a la noche de un jueves. Estudiar, estudiar y estudiar.
Y el SEO. Esas tres letras que confunden y que, muchas veces, se dejan muy erróneamente de lado. Para que nuestro blog y nuestros artículos sean encontrados, es necesario trabajar semanalmente en el SEO. Encontrar las palabras claves justas para agregar a nuestros artículos, pensar bien los titulares y el contenido para que sea mejor indexado, colocarle el texto alternativo a las imágenes para que también sean indexados por el Dios de la Internet: los buscadores.

UN BLOGGER DE VIAJE DEBE VIAJAR

Un blog de viaje sin viaje no sería de viaje. Así que para el final dejamos el tiempo que requiere justamente eso: trasladarse, recorrer, conocer, descubrir. La parte más mágica de nuestro trabajo y que hace que lo elijamos (y a la vez la parte que de un día para el otro, desde que elegimos este trabajo, hace que los viajes nunca más sean simples viajes, sino también parte de nuestro trabajo, en donde todo se transforma en una constante búsqueda de información escrita y visual) . La parte por la cual la gente dice “qué lindas vacaciones que están teniendo”. Si! Hermosas! Unas vacaciones estupendas. Estamos viajando por el mundo, comiendo tortas de chocolate que mágicamente salen del suelo, y lo estamos disfrutando.
Al fin y al cabo es mucho más rápido y simple decir que estamos de vacaciones, que son solamente tres palabras que salen de nuestra boca, a explicar oralmente todo lo que acabo de escribir. Así que para los que quieren ser bloggers de viaje (en serio) les digo: háganlo. Pero sepan que requiere mucho trabajo y que los viajes nunca serán lo mismo. Si están dispuestos, es el mejor trabajo del mundo.
BLOGGER DE VIAJE
PD: No me detuve en la casi misión imposible de hacer un blog de viaje siendo padres porque no viene al caso. Pero nada más hermoso que el desafío de hacer todo lo anterior descripto mientras le brindas a tu hijo la mejor infancia posible.
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Written by Pie & Pata
Feliz es quien disfruta viajar en familia.