Consuegra y los molinos de viento

Esta historia transcurre en Consuegra, a tan solo 130 kilómetros de la capital española. Valentino, un joven y valeroso caballero, descubre unos enormes molinos de viento junto a su gran caballo, Tita. La historia dice así:

En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como don Valentino los vio, dijo a su escudera:
—La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amiga Tita, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer, que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
Molinos de Consuegra

—¿Qué gigantes? —dijo Tita.

—Aquellos que allí ves —respondió su amo—, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.

—Mire vuestra merced —respondió Tita— que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.

Molinos de Consuegra

—Bien parece —respondió don Valentino— que no estás cursada en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.

Molinos de Consuegra

Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudera Tita le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudera Tita, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran, antes iba diciendo en voces altas: —Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.

Molinos de Consuegra

Levantóse en esto un poco de viento, y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Valentino, dijo:

—Pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.

Molinos de Consuegra

Esta breve historia con final abierto transcurrió en Consuegra, España, en lo alto de la colina que vigila el pueblo, en donde amenazan constantes esos gigantes de grandes aspas desde hace casi dos siglos.

A Consuegra se llega en una hora y media desde Madrid por la A-42 y la CM-42, o directo por la A4.


TE GUSTÓ? COMPARTILO EN PINTEREST!

Molinos de Consuegra

Join us now

Get our online magazine with 26 full color pages for free!

Written by Pie & Pata
Feliz es quien disfruta viajar en familia.