Un día en bicicleta por los alrededores de Amsterdam

Bicicleta Amsterdam

Sé que si te pregunto acerca de Amsterdam vas a poder cerrar los ojos e imaginarte (a menos que ya hayas estado ahí y no necesitás hacerlo) una ciudad envuelta por canales de agua, inundada de bicicletas yendo y viniendo a un ritmo frenético pero caóticamente ordenado, atravesando una capital cosmopolita y liberal, en donde vale todo y nadie se preocupa por lo que el otro hace.

Sé que si te pregunto acerca de Amsterdam vas a poder hablarme de Anna Frank, de los maravillosos museos de arte y de su muy particular zona roja. ¿Pero qué me dirías si te hablara de Broek in Waterland, o de Monnickendam? ¿Qué me dirías si te contara que en menos de media hora en bicicleta podés pasar del a veces insoportable bullicio de la capital holandesa al silencio de los campos que inspiraron a Van Gogh? Espero que con este artículo te permita cerrar los ojos e imaginar.

 

 AMSTERDAM: CANALES, BICICLETAS Y UN OMNIPRESCENTE OLOR

Amsterdam arquitectura

Recuerdo la primera vez que puse un pie en la hermosa capital holandesa. Tenía apenas 21 años y ante mí se abría una urbe muy diferente a todo lo que conocía. Más allá de Venecia, no había visto otra ciudad con tantos canales atravesándola, y mucho menos había visto tantas bicicletas juntas, amontonadas en un enorme parking, atadas a los puentes de hierro, andando por las estrechas calles del centro.

Tampoco había conocido otro lugar en donde podías entrar a un bar y pedir un menú de tipos diferentes de marihuana. A mí nunca me llamaron la atención las drogas por lo que eso era simplemente una curiosidad, pero no dejaba de ser sorprendente. Estaba fascinado, con la mochila al hombro busqué mi hostel, conocí a un grupo de chicas españolas, a un mexicano que aún hoy sigue siendo mi amigo, y comenzamos a patear la ciudad, dejándonos perder en sus recovecos.

VIAJAR A AMSTERDAM CON NIÑOS: UNA EXPERIENCIA DIFERENTE

De esa primera experiencia en el año 2005 ya pasaron doce años, muchas canas y arrugas, y un niño de por medio. Y al llegar a Amsterdam, tras dejar la autocaravana en el camping y bajar del autobús en Amsterdam Centraal (la estación central de la ciudad), la sensación fue muy diferente. Con esto no quiero decir que no me gustó estar. Amsterdam no deja de ser hermosa. Pero fue simplemente una experiencia diferente.

Quizás fue el hecho de tener que ir esquivando cientas de bicicletas que pasan como si estuvieran en pleno Tour de France mientras le pedís a tu hijo que no te suelte la mano (a nuestro hijo no le gusta ir en cochecito, así que camina la mayor parte del tiempo, cosa que me parece genial, pero con bicicletas viniendo a máxima velocidad no es lo mejor). Quizás fue el constante aroma a sustancias que había en el aire que a esta altura de nuestras vidas nos pareció excesivo. O quizás fue simplemente que estábamos cerca del final de nuestra aventura en autocaravana y habíamos ya recorrido casi 90 días pueblos, ciudades, parques naturales, y lo que menos queríamos era estar rodeados de bocinas, tranvías, autobuses, bicicletas, y un largo etcétera de una gran capital.

Fuera la que fuera la razón, y tras dos días caminando por sus calles, decidimos tomar nuestras bicicletas y hacer una breve pero reparadora escapada de un día a los alrededores de Amsterdam. Y este fue el hermoso resultado.

BROEK IN WATERLAND: UNO DE LOS PUEBLOS MÁS HERMOSOS DE HOLANDA

Broek in Waterland, uno de los pueblos más bonitos de Holanda

Son apenas 8 los kilómetros que separan a Amsterdam de esta hermosa localidad holandesa. Pero en ese recorrido de menos de media hora en bicicleta el cambio es tan radical que parece que hubiésemos viajado en el tiempo y el espacio. Si tu ideal de escapada es un sitio con grandes enclaves históricos y una oferta cultural de museos y teatros, este no es tu lugar, ya que más allá de las casas, lo único histórico que encontrarás es la iglesia, que comenzó a reconstruirse en el siglo XVII luego de que los españoles destruyeran la original durante la Guerra de los Ochenta Años. Pero si lo que querés es salir del bullicio y conocer un pueblo que poco y nada ha cambiado desde el siglo XIX, Broek in Waterland es una gran opción.

Ya desde el 1600 hay documentación en libros de viajes que hablan acerca de esta localidad y hacen referencia a ella como “el templo de la limpieza holandesa”. Y hoy, cuatro siglos después, la pulcritud sigue siendo característica principal del lugar. Pero lo que más se disfruta es su tranquilidad, su silencio, la falta de turistas que permite disfrutar del pueblo casi en soledad.

Broek in Waterland, uno de los pueblos más bonitos de Holanda

Es un lugar muy pequeño que fácilmente puede recorrerse a pie en un rato, pero no hay nada más lindo que sentarse a la mesa que está fuera de la iglesia y disfrutar de un picnic familiar mirando los canales, las casas pintadas en distintos colores, las embarcaciones que descansan sobre el agua, los puentes y el simple pasar del tiempo en este pueblo encantador que poca gente se da el placer de conocer. Acá te dejo algunas fotos para que lo veas con tus propios ojos.

Calabazas en Broek in Waterland Broek in Waterland, sus canales y sus casas coloridas Los canales en Broek in Waterland Esquina con casa de colores en Broek in Waterland, Holanda

MONNICKENDAM, UN PEQUEÑO PUEBLO HOLANDÉS DE PESCADORES

A menos de 5 kilómetros nos esperaba una joya holandesa, tan pequeña y fácil de recorrer como agradable. Su arquitectura es la típica arquitectura que imaginamos de los pueblos de los Países Bajos, con ladrillos a la vista, tejados a dos aguas y fachadas con puntas triangulares. Su iglesia del siglo XIV y el campanario del siglo XVI, y la Casa de Moneda del siglo XVII son los puntos más destacados de esta pequeña localidad que fue un importante puerto pesquero en siglos anteriores.

Monnickendam Holanda y el campanario del siglo XVI

Tal como Broek in Waterland, este pequeño poblado no necesita de todo el día para ser recorrido ya que es pequeño y su centro está bien señalizado, pero vale la pena detenerse en pequeños rincones para disfrutar de otro lugar en donde el turismo no es por lo que se destaca ya que la gran mayoría prefiere quedarse recorriendo la capital. La vista desde uno de los puentes del centro nos brinda una típica postal de pueblo holandés:

Monnickendam y el puerto desde su puente

OTROS PUEBLOS, OTROS DÍAS

Además de Broek in Waterland y Monnickendam, las afueras de Amsterdam ofrecen hermosos poblados como el de Edam, famoso por su mercado de quesos, o Volendam, otro pueblo pesquero. También se pueden visitar los famosos molinos de Zaanse Schans. Pero como nosotros siempre decimos: preferimos ver menos y disfrutar más cada lugar, vivirlo, respirarlo. Si hubiésemos elegido recorrer cada uno de los pueblos de los alrededores de Amsterdam, habríamos tenido que correr, no habríamos podido parar a disfrutar de un picnic familiar en la mesa exterior de la iglesia. Por eso siempre decimos que no hay nada mejor que lo que se conoce como “slow travel, o “viajar lento” (aunque debo admitir que muchas veces en nuestro afán por conocer, nos olvidamos de ponerlo en práctica).

Viajar lento te permite detenerte en cada rincón y disfrutar de las hermosas vistas que te ofrece cada sitio que hasta ese momento te era desconocido.

Casas de Monnickendam, Holanda Los puentes de Monnickendam

RECORRER LOS ALREDEDORES DE AMSTERDAM EN BICICLETA ¿POR QUÉ?

Todo este viaje se puede hacer en autobús y, en algunos tramos, en ferry. De hecho hay un pase de autobús en la región para viajar ilimitadamente por un día. Entonces, ¿por qué elegimos hacerlo en bicicleta? 

Primero y principal porque si no vivís una experiencia de bicicleta en Holanda te estarías perdiendo un elemento esencial de la cultura de los Países Bajos. En Holanda todos se movilizan en dos ruedas, desde los niños que van al colegio hasta el empresario que viaja de traje a su oficina. No hay nada más lindo que entender la cultura de cada país vivenciando costumbres.

Por otro lado, todo el trayecto que une estos pueblos es liso. De hecho toda Holanda es lisa, sin sierras ni montañas, por lo que es apto para cualquier persona que sepa andar en bicicleta. Y no sólo es fácil sino que todo el trayecto está cubierto por una amplia bicisenda, rodeada de la más maravillosa naturaleza de campo, con canales transcurriendo a tu lado, vacas pastando, casas coloridas y una tranquilidad que asombra.

Por eso te recomiendo que si vas a Amsterdam y tenés un día extra, te lo tomes para conocer esta parte de Holanda que pocos se dan el gusto de conocer.

Y si aún no pude convencerte, te dejo algunas fotos más. Que tengas un lindo viaje!

Monnickendam y sus ventanas de colores Canal principal de Monnickendam Barcos en Monnickendam, Holanda Casa en Monnickendam Holanda Monnickendam Bicicleta Zapatos Holandeses en Monnickendam Cartel de calle en Monnickendam


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bicicleta amsterdam

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Written by Pie & Pata
Feliz es quien disfruta viajar en familia.