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Islandia es un país que no te va a dar lo mismo. Islandia o lo amás o lo amás. No, no me equivoqué al escribirlo. No hay posibilidad de que no ames Islandia. Es tanta la belleza y la singularidad de este país, que ni el más fuerte viento puede detener tus ganas de seguir recorriéndolo de punta a punta. En dos semanas hemos aprendido algunas lecciones que queremos compartir. Pero antes de que las leas creemos que si estás acá es porque estás pensando en ir a Islandia en algún momento. No lo dudes más.

Lección 1: el viento en Islandia no es como ningún otro viento que hayas sentido. Si alquilás un auto, no sueltes nunca la puerta al abrirla.

Apenas pisamos Keflavík, el viento nos dio una bofetada en la cara y nos dijo: “Bienvenidos a Islandia”. Habíamos leído de los fuertes vientos islandeses y de cómo arrancaban puertas de autos. Pero pensamos que era una exageración. La “campervan” (camioneta-cama) que alquilamos con SadCars estuvo a punto de quedar manca de no haber seguido los consejos de quien nos entregó el vehículo. Al conducir muchas veces se tiene la sensación de haber pinchado una rueda porque el auto tiende a ir hacia un lugar y de manera inclinada. Pero no es más que el fuerte viento atravesando la ruta.

Lección 2: la frase islandesa “Si no te gusta el clima, espera cinco minutos”, es totalmente cierta. Lo mejor parece ser llevar capas de ropa,y, más que nada, ropa rompe viento e impermeable.

Subimos al auto con un viento descomunal y llovizna. Conducimos con lluvia. A los pocos minutos el cielo estaba despejado y nos encontrábamos tomando sol en el césped, para nuevamente abrigarnos para escapar del frío y viento. En el período de una semana se puede pasar de  un día agradable de sol y 15 grados, a un día espantoso con una tormenta de nieve que obliga a detenerse en medio de la ruta. Pero es parte del encanto de este país, que se disfruta tanto a pie como detrás de la ventanilla del auto a través de sus magníficas rutas.


Lección 3: no hay mejor idea que la de alquilar una campervan con cocina incorporada. Islandia está entre los países más caros del mundo.

Esperemos que sólo haya sido la impresión del primera día. Pero creo que al finalizar este viaje, esta lección aprendida en el primer día va a seguir siendo 100% cierta. Por eso tener la posibilidad de cocinar nuestra propia comida en nuestra Campervan, y no tener que donar nuestros ahorros en una cena, no tiene precio.


Nuestra campervan alquilada a través de SADcars.

Lección 4: Islandia es un país ideal para acampar

Más allá de los precios casi prohibitivos para alojarse en hoteles, los campings presentan oportunidades únicas para dormir en contacto con la naturaleza más maravillosa que hayas experiementado jamás.

Lección 5: Los paisajes islandeses son verdaderamente únicos

Confieso que he viajado, pero nunca he visto un paisaje tan desoladamente bello, tan crudo. Crudeza no en cuanto a lo duro del paisaje, más allá de que varios parajes dan una sensación inmensa de inhabitabilidad, sino en cuanto a un sentido si se quiere “gastronómico” del término: en Islandia no hay nada “cocinado”, no hay nada tocado por el hombre, o al menos esa sensación es la que se tiene cuando se viaja por kilómetros y kilómetros de tierra virgen y vacía, con colores que van desde el amarillo, desparramado por todos lados, hasta el negro de la tierra volcánica, con el blanco de fondo de la nieve eterna en los picos de las montañas y el reflejo en el azul profundo de los helados lagos o de las calientes piscinas geotermales.

Lección 6: Respetá los límites de velocidad a menos que quieras un agujero en los bolsillo, o, incluso peor, un desastre en tu auto.

Las multas por exceso de velocidad pueden ascender a los miles de euros. Y no por un exceso de 50 kms más de lo permitido. Si el límite es 70 y un policía te agarra yendo a 74, puede decidir multarte. Pero más allá de las multas, varios sectores de las rutas islandesas no están en las mejores condiciones (sobretodo las rutas con 3 números), por lo que hay que ir con cuidado extremo para no terminar clavado en un agujero.

Lección 7: Los avisos de “Ruta en mal estado”, no son exagerados.

La Ruta 1, la conocida Ring Road, o Ruta Circular, la que recorre la totalidad de la isla, se encuentra en perfecto estado y está pavimentada, al menos en su gran mayoría. Luego están las rutas de dos dígitos, las cuales están bastante bien mantenidas aunque suelen ser de ripio y hay que manejar con más cuidado. Pero están también las rutas de tres dígitos, las cuales no presentarían problemas para los que cuenten con una 4×4. Pero si no se dispone de un vehículo de tracción en las cuatro ruedas, estas rutas presentan todo un desafío. Una mezcla de ripio suelto, baches y presencia casi nula de guarda rail que evite una caída un tanto peligrosa. Pero para el conductor experimentado y sin temor, este tipo de rutas resultan extremadamente atractivas ya que nos llevan a paisajes ocultos de extremada belleza, como es el caso del desvío posterior a la ruta 998, viniendo de la capital islandesa hacia el este por la Ruta 1 que nos deja frente al majestuoso glaciar Svinafellsjökull, o la Ruta 939 que acorta el camino entre Djupivogur, al este, y Egilsstadir, mediante un paseo tan maravilloso como intenso por arriba de las montañas, donde muchas veces la niebla no permite ver ni a dos metros de distancia.

Algo para tener en cuenta: los islandeses nunca salen a la ruta sin antes fijarse en la web Road.is en donde se puede ver en tiempo real el estado de todas las rutas del país hasta el más mínimo detalle (si están abiertas o cerradas, si resbalan o están en buen estado, si hay hielo en el asfalto, etc.).

Lección 8: El Norte también existe.

La gran mayoría de turistas que visitan Islandia concentran su viaje en la parte sur, creyendo que allí está todo lo más bonito del país. Qué gran error! El norte de Islandia es una maravilla y merece la misma atención que el sur. El Lago Mývatn es un claro ejemplo, o el parque de formaciones volcánicas de Dimmuborgir, o la catarata de Godafoss. Y cada uno de los rincones de la ruta que invitan a detenerse. Islandia no se recorre en tres días. Islandia no es solamente el Círculo Dorado.

Lección 9: Cargá nafta en cada estación de servicio que encuentres y si vas al supermercado, intentá que sea la cadena Bonus.

Podés estar muy tranquilo en el auto con el tanque casi lleno, pero confiarse en Islandia te puede jugar una mala pasada porque podés estar manejando por 200 kilómetros y no encontrar ningún surtidor de nafta. Así que si ya estás con dos o tres barras menos en el contador y encontrás una estación de servicio, cargala al máximo. Nunca está de más.
Y si te decidiste por acampar, lo más probable es que quieras cocinar tu propia comida. La cadena de supermercados Bonus es la más económica del país. Hay mucha diferencia de precio entre esa cadena y las otras, y ni hablar comparado con los mercados pequeños o los de las estaciones de servicio. Así que si ves un Bonus, bajá del auto y comprá.

Lección 10: Aunque nieve, haya un viento huracanado o llueva torrencialmente, salí a recorrer. 

Si viniste a Islandia para escaparle al mal clima, viniste al lugar equivocado. Así que si el clima no acompaña con su mejor cara, salí igual a disfrutar del país, que tiene su encanto bajo el agua y el viento. Además también se disfruta desde el auto, recorriendo sus rutas, por lo que un día entero detrás del volante también es un gran plan.

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