El mejor itinerario de viaje por los Balcanes

Cuando uno piensa en un primer viaje a Europa, son casi siempre las mismas ciudades que vienen a la mente: París, Roma, Londres, Madrid, Barcelona… Y no estaríamos errados. Son sin duda ciudades maravillosas e inolvidables para quien las visita por primera vez y deberían ser visitadas al menos una vez en la vida (o muchas). Pero si uno se anima a dejar al “turista” de lado y a ponerse el traje de “viajero”, puede llegar a descubrir rincones extraordinarios fuera del típico circuito europeo (aunque cada vez es más difícil encontrarlos), como es el caso de este itinerario de 20 días por los Balcanes y sus increíbles paisajes y pueblos. Un recorrido que te llevará por lo mejor de Eslovenia, Croacia, Bosnia, y Montenegro. ¿Estás listo?

 

ESLOVENIA

Empecemos por uno de los países más bellos y más pasados por alto de Europa: Eslovenia. Es un país de diversidades: en sus escasos 20.273 kilómetros cuadrados, que representan apenas el 0,004 % de la superficie terrestre, cuenta con más de 24.000 especies de animales y es el tercer país con mayor densidad forestal de Europa, con casi el 60% de su territorio cubierto de verde. Y al estar situado en una encrucijada de países (Italia, Hungría, Austria y Croacia) sus influencias, cultura y dialectos son muy diversos.

¿Cómo decidir entonces qué visitar en Eslovenia y cuánto tiempo ir? Les propongo un recorrido de ser posible, en auto, que siempre nos permitirá descubrir rincones de otra forma inaccesibles. Pero antes una aclaración: para conducir en Eslovenia, es necesario contar con una calcomanía que se pega en el auto y que te habilita para recorrer el país. Esta calcomanía se puede conseguir en cualquier gasolinera cercana a la frontera o dentro de Eslovenia (la calcomanía válida para una semana tiene un valor de 15 euros). Para mayor información al respecto, les dejo este link oficial (no se arriesguen a viajar sin la calcomanía porque las multas son muy fuertes): https://www.slovenia.info/es/planifica-tu-viaje/desplazarse-por-eslovenia/a-eslovenia-en-coche

QUÉ VER EN ESLOVENIA

 

DÍA 1: LJUBLJANA            

La difícil de pronunciar capital eslovena (hasta saber que la J se pronuncia como “i latina”), es una ciudad muy amigable para recorrer a pie. Tiene de pequeña lo que tiene de bella, sobretodo en épocas de buenas temperaturas cuando las calles se llenan de gente que sale a tomar una cerveza en las terrazas de los bares del centro.

Si la visitan entre mediados de marzo y octubre, y tienen la suerte de llegar un viernes, podrán disfrutar de la feria gastronómica “Open Kitchen”, un festival para el paladar al aire libre en donde degustar la exquisita comida eslovena e internacional a manos de los más prestigiosos chefs del país.

Puente de los Dragones, Ljubljana

Puente de los Dragones, inaugurado en 1901. Gran ejemplo de la arquitectura Art Nouveau.

 

QUÉ VER EN LJUBLJANA

Aquí el auto no es necesario. Ljubljana es pequeña y en un día puede ser recorrida perfectamente. Tanto a pie, atravesando sus hermosos puentes como el de los Dragones o el Puente Triple, o visitando su castillo del Siglo XV, como en bote, atravesando el río Ljubljanica, disfrutando desde el agua de la arquitectura principalmente barroca de la ciudad.

Por mi parte, siempre recomiendo no seguir un itinerario específico en las ciudades, sino más bien caminar sin rumbo, perdiéndose en las calles. Es la mejor manera para descubrir rincones fuera del circuito turístico que muchas veces son más inolvidables que los que aparecen en las guías.

Río Ljubljanica

El Ljubljanica es navegable por barcos turísticos y los barcos grandes no pueden fondear.

Plaza Prešeren

La vista al castillo de Ljubljana desde la Plaza Prešeren

 

DÍA 2: EL LAGO BLED Y LA GARGANTA DE VINTGAR

Ahora sí, a encender el motor del auto. A tan sólo media hora de Ljubljana, y tras haber parado a tomar un café en el pintoresco pueblo de Radovljica, se llega a uno de los parajes más idílicos de Eslovenia: el Lago Bled. Recuerdo haber leído un párrafo en un libro de viajes en tren por Europa que me convenció de que tenía que ir allí. El párrafo decía:

“Un lago color esmeralda, reflejando el verde de las montañas de los Alpes Julianos, y en el medio, una isla, y en la isla, una iglesia, y su campana que resuena en el silencio del reciente amanecer”.

Y la ficción, en este caso, se asemeja a la realidad.

Lago Bled

El maravilloso Lago Bled y su entorno natural

El lago glaciar de Bled es el corazón de la ciudad y es un placer recorrer sus aguas ya sea en las tradicionales barcas Pletna, navegadas por el “Pletnarstvo”, o en botes a remo que requieren un pequeño esfuerzo que realmente vale la pena. Con estas embarcaciones se puede llegar a la isla y visitar su iglesia barroca del siglo XVII (la original era de muchos siglos atrás pero tuvo que ser renovada varias veces debido a terremotos), en la cual se encuentra la famosa campana de la suerte, consagrada por el Papa Clemente VII, que dice cumplir el deseo a quien la haga sonar tres veces.

El origen de la campana es un poco más trágico: cuenta la leyenda que la viuda Poliksena, quien vivía en el Castillo de Bled en el siglo XVI, mandó a hacer una campana en honor a su difunto marido para transportarla a la iglesia de la isla. Pero durante el traslado, una fuerte tormenta hundió el barco que la transportaba, llevando a la muerte a todos sus tripulantes y quedando en el fondo del mar. Tras este incidente, se fue a vivir a Roma en donde se hizo monja. El Papa Clemente VII, al oír su triste historia, envió a hacer una réplica de la campana que es la que hoy se encuentra en lo alto de la iglesia).

Una visita al castillo de Bled es una gran opción para disfrutar de las mejores vistas del lago y alrededores.

Lago Bled

El castillo de Bled domina las alturas y ofrece una de las mejores vistas del lago y alrededores

Alpes Julianos

Los impactantes Alpes Julianos que rodean el lago

 

Por la tarde no pueden perderse uno de los lugares más espectaculares del país: La Garganta de Vintgar, a sólo 4 kilómetros de Bled. Parte del Parque Nacional de Triglav, esta garganta de aguas turquesas nos permite pasear a lo largo de un sendero de 1600 metros entre paredes de roca hasta llegar a una espectacular cascada.

La Garganta de Vintgar

La Garganta de Vintgar, una escapada ideal de media jornada

La Garganta de Vintgar

Espectaculares cascadas, bosques frondozos y puentes

 

Opción más agreste: Si lo que más les gusta es evitar lo más turístico de cada región, entonces les recomiendo visitar el Lago Bohinj en lugar del de Bled (o hacer ambos si se animan a un día agitado). Este lago es más agreste y menos preparado turísticamente que el de Bled, pero es igual de espectacular.

Lago Bohinj

Naturaleza en su estado más agreste

Lago Bohinj

El espejo de agua en el Lago Bohinj

Lago Bohinj

Desde el puente se puede disfrutar del mejor atardecer en el lago

 

DÍA 3: LOGARSKA DOLINA

En nuestro último día de la primera etapa en Eslovenia (ya regresaremos por el sur del país en nuestro regreso a la capital), visitaremos un valle idílico de montañas, lagos, cascadas, cuevas y bosques. Estamos hablando de Logarska Dolina, un sitio que invita a pasar varios días, pero en nuestro acotado itinerario, deberemos conformarnos con una pequeña visita (que nos dará ganas de regresar).

Desde Bled se puede ir por el interior del país, pero yo les recomiendo que lo hagan atravesando la frontera con Austria (se sale de Eslovenia para ingresar a Austria y luego se vuelve a ingresar). Se tarda exactamente lo mismo (alrededor de una hora y media) pero los paisajes de las fronteras son inolvidables. De Logarska Dolina no les contaré más. Voy a dejar que estas imágenes hablen por sí solas.

Logarska Dolina

Unas vistas de ensueño desde los valles

Logarska Dolina

Nuestro mate, acompañándonos siempre a todos lados

Logarska Dolina

Camino hacia la frontera con Austria. Hora de almorzar?

 

CROACIA

Croacia es un país rápidamente identificado con la ciudad amurallada de Dubrovnik, o las paradisíacas islas de Hvar o Korcula. Pero hay más vida detrás de esos hermosos (y obligados) destinos. Lugares como su hermosa capital, Zagreb, y su arquitectura austro-húngara, o el maravilloso Parque Nacional de Plitvice y sus innumerables cascadas, tan diferente dependiendo de la estación del año en la que se lo visite. O su región de Istria, conocida como “La Toscana Croata” por sus bucólicos paisajes, sus pueblos perdidos entre colinas, y su vino.

Croacia es un país que sufrió mucho las injusticias de las guerras, desde las mundiales hasta las propias. Hoy en día es un país próspero, que no olvida pero no sufre. Con una belleza natural única, con gente muy amable, y una gastronomía de influencia mediterránea, con unas trufas inolvidables para nuestro paladar.

Se podría estar un mes entero recorriendo este país entre el mar y las montañas, pero sólo tenemos 20 días para hacer una buena ruta por los Balcanes, así que vamos a elegir algunos de los imperdibles de Croacia y, sin dudas, volveremos nuevamente.

 

QUÉ VER EN CROACIA

 

DÍAS 4 y 5: ZAGREB

Tras dejar atrás los 200 kilómetros que nos separan de Logarska Dolina, última parada de la primera etapa del viaje por Eslovenia, llegamos a Zagreb, la capital croata y la ciudad más grande del país.

QUÉ VER EN ZAGREB

Muchos la pasan de largo y se dirigen directamente al sur, a las islas o a la amurallada Dubrovnik. Pero les recomiendo que se detengan dos días en esta ciudad de aires austrohúngaros y repleta de jardines y museos, como el Museo de las Relaciones Rotas en donde uno puede recorrer a manera de obra literaria salas blancas inmaculadas repletas de objetos de todas partes del mundo que cuentan cada una, una historia de desamor diferente.

El museo queda en la parte alta de la ciudad, quizás la parte más reconocida con los edificios más antiguos y emblemáticos de Zagreb como el Parlamento de estilo neoclásico o la Iglesia de San Marcos del Siglo XIII (sólo visitable durante las misas). Lo más recomendable es subir a la Torre de Lotrscak desde donde se obtiene la mejor panorámica de la ciudad, y luego descender a la parte baja mediante el funicular, uno de los más cortos del mundo (66 metros de recorrido) y el medio de transporte más antiguo de Zagreb (funcionando desde 1893).

En la parte media de Zagreb, conocida como Kaptol, encontraremos la plaza de Trg Josipa Jelacica, el centro neurálgico de la ciudad y donde todos los croatas se reúnen a tomar el clásico café, y cerca del famoso mercado de Dolac, otro imperdible de la ciudad.

En la parte baja es donde podemos pasar nuestro segundo día, entre edificios de reminiscencia austríaca como el Teatro Nacional de Croacia, y grandes y vistosos hoteles art deco como el Esplanade, antigua parada del Oriental Express en su travesía hacia Estambul. Sólo imaginar a esos viajeros descendiendo del lujoso tren hacia su salón esmeralda nos hace viajar hacia otros tiempos. Podemos terminar nuestro día visitando el hermoso jardín botánico de 50.000 metros cuadrados y más de 10.000 especies de plantas.

TEATRO NACIONAL DE CROACIA

El Teatro Nacional de Croacia y su impronta austro-húngara

Iglesia de San Marcos Zagreb

La Iglesia de San Marcos en la parte alta de la ciudad

 

DÍA 6: PARQUE NACIONAL DE LOS LAGOS DE PLITVICE Y ZADAR

Una visita a Croacia sin pasar por el Parque Plitvice sería una ofensa para el viajero. Este parque, declarado Nacional en 1949 e incorporado en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 1979, es un inmenso bosque de hayas, abetos y pinos, que enamora con sus más de 20 lagos turquesas interconectados y sus casi 100 cascadas, las cuales pueden disfrutarse de cerca a lo largo de los caminos de madera que los recorren.

Vale la pena una visita en cualquier época del año ya que el parque adquiere una belleza única en cada una de las cuatro estaciones. Plitvice se divide en los Lagos Superiores y los Inferiores, conectados mediante un paseo en barco, incluido en el precio de la entrada, a través del lago Kozjak. Son los inferiores los que ofrecen la mayor belleza, con su color turquesa y la cascada más grande de Croacia: la Veliki Slap, o “Gran Cascada”. Pero ambos merecen la visita, por lo que les recomiendo comenzar el día temprano.

PARQUE NACIONAL DE LOS LAGOS DE PLITVICE

Las vistas desde la parte superior del Parque

PARQUE NACIONAL DE LOS LAGOS DE PLITVICE

Cascadas y lagos nos acompañan durante todo el recorrido

PARQUE NACIONAL DE LOS LAGOS DE PLITVICE

Un Parque Nacional que, en varios tramos, puede disfrutarse en soledad

 

Para terminar la jornada de la mejor manera, tras haber recorrido uno de los parajes naturales más bellos de Europa, nada mejor que contemplar “el mejor atardecer del mundo”, según dijo Alfred Hitchcock mientras tomaba un café en la costa del Adriático, en Zadar, nuestro próximo destino. Y qué mejor que hacerlo que mientras escuchamos la música proveniente del Órgano del Mar, un instrumento experimental que produce música cuando las olas del mar ingresan a sus tubos situados bajo un gran conjunto de escalones de mármol.

 

DÍA 7: SPLIT

Una hora y media separan a Zadar de la segunda ciudad más grande de Croacia y principal ciudad de la región Dálmata: Split. Este importante puerto pesquero y base naval del Adriático cuenta con un centro histórico que es una joya europea y parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1979. Caminar por allí es trasladarse a tiempos del Imperio Romano. El Palacio de Diocleciano, construido entre los siglos III y IV es una maravilla arquitectónica difícil de olvidar por su fantástico estado de conservación, y es el corazón de la ciudad de Split, que se recorre fácil y rápido.

Estatua del Obispo Gregorio de Nin

Estatua del Obispo Gregorio de Nin. Si se toca su dedo gordo del pie, traerá suerte

 

Otro sitio hermoso para caminar es el parque Marjan, un pulmón verde en la costa de la ciudad desde donde se pueden obtener unas vistas maravillosas de la ciudad y el mar.

 

DÍA 8 Y 9: ISLA DE HVAR

Desde Split parten diariamente barcos hacia las distintas islas de Croacia. Nosotros elegimos la isla de Hvar, pero los invito a que investiguen también acerca de otras islas como Korçula, o Braç, o Mijet, para que elijan la que más les llame la atención. Desde ya que lo ideal sería conocerlas todas, pero en un itinerario de 20 días por tres países como Eslovenia, Croacia y Montenegro, hay que ser realistas.

Isla de Hvar

Una hermosa jornada en la isla de Hvar saliendo desde Split

El paseo en barco a la isla de Hvar ya es un disfrute de por sí solo. El simple hecho de dejar el auto (que puede subirse al barco, y eso es lo que recomiendo para poder disfrutar al máximo de la Isla de Hvar) nos predispone a sentarnos en la cubierta del barco y deleitarnos con el paisaje en un viaje de dos horas desde el puerto de Split hacia Stari Grad, la capital de la isla. Para más información acerca del ferry, visiten la web oficial: http://www.jadrolinija.hr/en/ferry-croatia.

Isla de Hvar

El atardecer en la Isla de Hvar

Les recomiendo que una vez allí, y tras subirse nuevamente al auto, no sigan un itinerario fijo en estos dos días sino que se dejen llevar por los caminos para descubrir los rincones de esta isla con hermosos pueblos, caminos montañosos, playas de piedra con mar cristalino y un paisaje que poco y nada ha cambiado desde sus primeros asentamientos griegos.

 

DÍAS 10 Y 11: DUBROVNIK

Dubrovnik

Los tejados de la maravillosa ciudad de Dubrovnik vista desde sus murallas

La mejor opción para llegar a Dubrovnik desde la isla de Hvar, es ir hasta el pueblo costero de Suçuraj, al sudeste de la isla, y tomar el ferry hacia Drvenik. El trayecto es más corto que a Split y nos deja a 120 kilómetros de una de las ciudades más hermosas del país. Conocida como “La Perla del Adriático”, Dubrovnik es uno de los lugares más imperdibles de Croacia.

El 6 de diciembre de 1991 la ciudad amurallada sufrió una devastación tras el ataque por parte del ejército durante la Guerra del Golfo. Pero hoy, a pesar de que las heridas siguen abiertas, Dubrovnik reboza de colores. Es una visita obligada el recorrido a través de esas murallas que la circundan. Desde allí se obtienen las mejores panorámicas de la ciudad y su bello entorno natural.

Dubrovnik

Enmarcando la ciudad desde sus murallas

 

La ciudad amurallada se recorre perfectamente en un día, por lo que podemos aprovechar nuestra segunda jornada en la ciudad para disfrutar de sus hermosas playas o visitar la vecina isla de Lokrum (a 600 metros del puerto) y su Parque Natural. La isla estuvo deshabitada hasta el año 1023, cuando un grupo de monjes benedictinos fundaron una abadía en búsqueda de un remanso de paz en donde orar y realizar sus trabajos de jardinería. A partir de allí surgió la larga tradición botánica de la isla y hoy en día se puede disfrutar de su maravilloso jardín.

En la isla no hay edificaciones más allá del Monasterio benedictino de estilo románico. Pero sus parajes naturales, como el Mar Muerto, un lago salado de 10 metros de profundidad, o el Monte Glavica, a 96 metros de altura, desde donde disfrutar de unas incomparables vistas de la ciudad de Dubrovnik y las islas vecinas, hacen la visita casi obligada. Los barcos a la isla de Lokrum parten desde el viejo puerto de Dubrovnik, y al no haber hoteles en la isla, hay que regresar antes del último barco, así que a no quedarse dormido en la orilla.

Dubrovnik

Vistas desde lo alto hacia la ciudad de Dubrovnik y al fondo, la isla de Lokrum

Isla de Lokrum

La hermosa isla de Lokrum sobre el Mar Adriático

 

MONTENEGRO

Un país tan pequeño (el octavo más chico de Europa) como hermoso, y fuera del circuito turístico, incluso cuando pensamos en un recorrido por los Balcanes en donde Croacia se lleva todas las luces. Por eso no es de extrañarse que muchas veces nos encontremos solos en los parajes naturales más hermosos, o en bellas ciudades como Kotor, que nos invita a un viaje en el tiempo. La región costera de Montenegro es considerada uno de los grandes “descubrimientos” recientes en el turismo mundial. Así que no pierdas tiempo y visitalo antes de que sea más masivo.

 

QUÉ VER EN MONTENEGRO

 

DÍA 12: KOTOR Y BUDVA

En este día ingresaremos al desconocido mundo de la joven nación de Montenegro. Y lo haremos visitando la maravillosa ciudad fortificada de Kotor, fundada durante el Imperio Romano. Por cuatro siglos fue dominada por la República de Venecia y fue allí donde logró su máximo esplendor arquitectónico que le valió el nombramiento entre los sitios mundiales protegidos por la UNESCO.

Kotor

Hasta allí arriba subiremos

 

Caminar por sus calles empedradas y laberínticas es viajar en el tiempo. Kotor es una de las ciudades medievales mejor conservadas de todo el Adriático. Una de sus grandes joyas es la Catedral Sveti Tripum, consagrada en el año 1166, y restaurada dos veces debido a fuertes terremotos que la dañaron severamente.

 

Catedral Sveti Tripum

La Catedral Sveti Tripum

 

Pero sin dudas la experiencia más hermosa de la ciudad montenegrina es la de subir hasta la Fortaleza de San Juan, a más de 200 metros de altura de la ciudad. La subida se hace a pie, mediante una escalinata que zigzaguea a lo largo de todo su recorrido. Muchos dirán que el ascenso es complicado pero mi mujer lo hizo con cinco meses de embarazo y sin problema alguno. Eso sí, hay que llevar sombrero y mucha agua ya que el calor en época de primavera y sobre todo en verano puede ser muy intenso y no hay nada para comprar en todo lo largo del camino.

La fortaleza en sí no es la razón principal del ascenso ya que no se encuentra en buen estado de conservación (todos los esfuerzos de la UNESCO fueron a parar a la ciudad que se encuentra debajo). Pero las vistas que se obtienen de la bahía de Kotor, de las montañas circundantes y de los tejados de la ciudad son maravillosas y son lo que hacen que valga la pena el esfuerzo.

bahía de Kotor

La clásica postal de la bahía de Kotor

 

Una vez descender y disfrutar de un almuerzo en alguno de los varios restaurantes de la ciudad amurallada, estamos listos para emprender nuestro viaje a la movida ciudad de Budva, una de las tantas otras ciudadelas amuralladas que se mantiene tal cual era durante el dominio veneciano de la región. En Budva tendrás la opción de relajarte en alguna de sus playas y también de disfrutar la agitada vida nocturna. Muchos la llaman la “Miami montenegrina”.

 

DÍA 13: PARQUE NACIONAL LOVTCEN Y PERAST

En apenas una hora y media pasamos del nivel del mar de Budva a los más de 1700 metros del pico más alto del Parque Nacional Lovtcen, inscripto dentro de los parques nacionales de Montenegro desde el año 1952. Su ubicación a tiro de piedra del mar y del centro del país le da al parque un tipo de clima que permite el desarrollo de más de 1000 tipos de plantas diferentes. Desde lo alto de sus montañas se obtienen unas vistas inigualables de la región y, en días despejados, se puede ver a varios kilómetros a la redonda ya que nos encontramos entre los picos más altos del país.

Para pasar las últimas horas del día nada mejor que la bella ciudad de Perast, un idílico lugar a orillas del mar, rodeado de montañas. Se puede disfrutar de una deliciosa cena con sus típicas trufas junto al agua.

Perast

El entorno natural de la pequeña localidad de Perast

Perast

Uno de los lugares más hermosos y tranquilos del viaje por los Balcanes

 

BOSNIA

Con la guerra aún muy cercana, el turismo por este hermoso país está creciendo lentamente. No tuvimos la suerte de estar muchos días aquí, pero por lo poco que vimos y manejamos, la riqueza natural de Bosnia transforma a este país en un lugar para incluirse en una ruta por los Balcanes. Eso sí, los caminos de montaña no son aptos para cardíacos, no por las rutas en sí sino por lo mal que conducen.

QUÉ VER EN BOSNIA

 

DÍA 14: MOSTAR

Casi 3 horas separan nuestro último destino montenegrino de la atractiva ciudad bosnia, por lo que dejaremos este día completo para disfrutarla. Mostar se transformó en una de las sorpresas más gratas de este recorrido. Sin duda alguna su atractivo más conocido es su maravilloso puente otomano construido en el siglo XVI que la injusta y terrible guerra de los Balcanes se encargó de destruir en el año 1992. Gracias al esfuerzo colectivo un nuevo puente pudo construirse unos años después respetando el estilo original, por lo que, a pesar de no ser el mismo, uno puede entender cómo era antes de ser destruido. Desde lo alto del puente, y como tradición de siglos de antigüedad, varios clavadistas se animan a arrojarse hacia las frías aguas del río.

Puente de Mostar

La atractiva tradición de los clavadistas que se arrojan al frío río desde lo alto del Puente

Puente de Mostar

El Puente de Mostar

 

Pero Mostar es mucho más que un puente. Es una ciudad sorprendente, una mezcla de tradiciones y religiones. Por momentos parece que estamos caminando en un país árabe, con mezquitas y mercados, comidas callejeras. Y fuera de la ciudad, los grandes edificios abandonados y destruidos nos hace acordar que estamos en un lugar que sufrió demasiado hace muy pocos años. Las construcciones se mantienen en pie para que no se olvide la injusticia que vivió ese pueblo. El arte callejero intenta iluminar esa oscuridad dejando mensajes esperanzadores de paz pero a la vez de memoria.

Mostar es sorprendente y es, sin dudas, un lugar mágico dentro de este recorrido.

Mostar

Las influencias árabes caracterizan esta hermosa ciudad bosnia

 

REGRESO A CROACIA

 

DÍA 15: TROGIR – SIBENIK

En nuestro regreso hacia el norte, tenemos dos opciones: o atravesamos Bosnia o reingresamos a Croacia para recorrer más de sus hermosas ciudades y pueblos. Nosotros habíamos elegido la primera opción, pero tras conducir media hora por maravillosos caminos sinuosos de montaña, decidimos dar marcha atrás y volver a Croacia. ¿Por qué? Bosnia se veía espectacular, pero luego de esquivar varios coches que venían de frente en la ruta en curvas ciegas de montaña, nuestro amor por la vida misma pudo más que los paisajes. Se ve que en Bosnia no se maneja con cuidado, o al menos esa fue la impresión que nos dio esa media hora de experiencia.

Trogir es nuestra próxima parada. Está considerada como la ciudad “romana/renacentista” mejor conservada de Europa Central. Tal vez por eso fue elegida por la serie GAME OF THRONES como uno de los escenarios reales para el rodaje y la creación del mundo de Qarth, “la ciudad más grande que hay y que habrá”, según la serie. Es pequeña e ideal para recorrer a pie.

Trogir, el mundo de Qarth en Games of Thrones

Trogir, el mundo de Qarth en Games of Thrones

Trogir, el mundo de Qarth en Games of Thrones

Su hermoso paseo martítimo

 

De allí, a menos de una hora, se encuentra la ciudad de Sibenik, en donde el río Krka fluye hacia el Mar Adriático. Otra ciudad medieval excepcionalmente conservada que vale la pena una visita.

 

DÍA 16: PULA

Este día tenemos que estar dispuestos a conducir un tramo largo (un poco más de 4 horas), por eso vamos a dejar el día completo para la ciudad de Pula, la ciudad de Croacia con el mayor legado del Imperio Romano que vayamos a ver en nuestro recorrido. Pula, a pesar de ser la ciudad más grande de la región croata de Istria, no deja de ser pequeña para recorrer a pie.

En el año 177 a.C. los romanos invadieron la ciudad griega y comenzaron a transformar a Pula en un punto importante de referencia de su Imperio. Su anfiteatro, construido entre los años 27 y 68 a.C. es una verdadera reliquia y el sexto anfiteatro romano más grande del mundo. En su interior podía albergar a 23.000 personas. Su interior no está tan conservado como otros anfiteatros pero se puede apreciar su pasado esplendor.

Recorriendo la ciudad descubriremos arcos romanos, el Teatro, el Templo de Augusto, entre otras joyas romanas.

 

DÍA 17 y 18: ROVINJ Y PUEBLOS DE ISTRIA, “LA TOSCANA CROATA”

Luego de unos días agitados, lo ideal es tomarse dos días para ir a ritmo lento y disfrutar de esta región croata que por algo se la conoce como la Toscana Croata. Una región ideal para lo que nosotros llamamos Slow Travel (SLOW TRAVEL, EL ARTE DE VIAJAR SIN PRISA).

Istria está plagada de hermosos pueblos medievales en lo alto de las colinas. Pueblos amurallados, dormidos con callejuelas y casas de piedra, con pequeños restaurantes o bodegas donde disfrutar del vino de la región. Motovun, Groznjan, Pazin, son algunos de los pequeños pueblos donde pasar un par de jornadas relajadas.

Groznjan

El hermoso pueblo de Groznjan, en lo alto de la colina

 

Lo ideal es hacer base en Rovinj (pronunciado “Rovini”), una hermosa ciudad costera desde la cual se puede apreciar uno de los atardeceres más hermosos del país, más precisamente desde el estacionamiento del puerto.

Rovinj

El inolvidable atardecer en Rovinj

 

REGRESO A ESLOVENIA

 

DÍA 19: PIRAN

Lentamente comenzaremos nuestro regreso a nuestro primer país: Eslovenia. Visitaremos la ciudad portuaria de Piran, de arquitectura medieval y tejados rojos, calles estrechas y un aire veneciano y reminiscencias austro-húngaras.

Piran

El hermoso puerto de Piran

 

DÍA 20: CUEVAS DE POSTOJNA Y REGRESO A LJUBLJANA

En nuestro regreso final a la capital eslovena dedicaremos la mañana para visitar uno de los sitios naturales más impactantes del país: las cuevas de Postojna, casa del extraño pez-humano. Estas cuevas son una red subterránea de túneles, pasajes y galerías, repletas de estalactitas y estalagmitas de miles de años de antigüedad. Su diversidad kárstica y el fácil acceso, hacen que estas cuevas sean de gran interés turístico. Pero más allá de la inmensa cantidad de visitas al año, no podemos irnos de Eslovenia sin visitarlas. Parte del recorrido se hace a pie y otra parte en un tren.

Las cuevas se encuentran a 115 metros de profundidad por lo que la temperatura es constante y de entre 8 y 10 grados. Hay que tener en cuenta eso para llevar abrigo aunque nos encontremos en pleno verano. Es increíble pensar que una estalagmita necesita 10.000 años para crecer un metro. En la cueva, la estalagmita conocida como La Joya, tiene 5 metros de tamaño.

El ticket de ingreso a la cueva es muy costoso: 25 euros por persona. Pero si disponés de ese dinero, es un gasto que vale la pena hacer. El ticket incluye guía personalizado y el viaje en tren. Para más información, podés ingresar a la web oficial de las cuevas en https://www.postojnska-jama.eu/en/

Tras el recorrido, regresamos a la capital eslovena para disfrutar de la última noche del viaje y recordar cada día de esta aventura inolvidable por la Europa menos explorada.

 

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Itinerario por los Balcanes

 

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Written by Pie & Pata
Feliz es quien disfruta viajar en familia.